martes, 15 de octubre de 2013

¿Qué pasó con la literatura india en idioma portugués?







                                                                         Playas de Goa

 

Es una de las conferencias de The Lusosphere -- A symposium on India and the Portuguese-speaking world, simposio en inglés impartido en febrero del 2.012.  El conferenciante fue el Prof. Dr. Everton V. Machado, investigador de postdoctorado del Centro de  Estudios Comparados de la Universidad de Lisboa.  No parece que haya traducciones al castellano, por lo que mi propia versión traducida de su tema podría ser la primera y única de uno de los asuntos del simposio.

Puede encontrarse la lista de temas del evento en http://www.india-seminar.com/2012/630.htm .

 

 

 

Lo que ha sido denominado "literatura indoportuguesa", que es el resultado de cuatro siglos y medio de presencia colonial de los portugueses en la India (1.510-1.961), se encuentra asociado a ciertos fenómenos notables.  En primer lugar está el hecho de que un lenguaje hablado por una minoría [1] está representado por un conjunto reducido de obras literarias (que incluye poesía, cuentos, novelas, juicios críticos e historiografía).  En segundo lugar, no sobrevivió al proceso de descolonización, en lo que se diferencia de otras literaturas generadas en un contexto colonial y escritas en el idioma del colonizador.  Por ende podemos contar fácilmente el número de autores goaneses que escribieron en portugués habiendo sido incorporado Goa a la Unión India en 1.961. 

La literatura goanesa en portugués parece ser entonces el único caso que confirma la tesis apresurada (por razones obvias) que Albert Memmi presentó a fines del decenio de los años 50.  Según esta tesis, las literaturas colonizadas por los idiomas europeos estaban condenadas a morir, por el vigor de los movimientos de liberación nacional de esa época.  Por eso la literatura indoportuguesa concuerda perfectamente con la hipótesis de las causas sugeridas para la desaparición de dichas literaturas: las nuevas generaciones, nacidas en un ambiente de libertad, escribirían espontáneamente en su idioma recientemente adquirido, o los autores pertenecerían a la literatura de la metrópoli.  [2] 

Hubo un reavivamiento del concaní, la lengua nativa de Goa,  luego de que los portugueses se fueran de Goa en 1.961, pero a los lugareños que escribían en portugués siempre se les dificultaba el desarrollo de un ámbito literario propio porque elaboraban sus obras en el contexto de la literatura portuguesa.  Las obras literarias indoportuguesas más sobresalientes eran publicadas inicialmente en Portugal [3] (donde de hecho su circulación era mayor que en la India), y sus autores, con un par de excepciones, se trasladaban a la metrópoli.

 

 

La figura de Orlando da Costa (poeta, novelista y dramaturgo), que ya está cómodamente instalada en la historia de la literatura "portuguesa" como parte de la última etapa del movimiento neorrealista, cierra el período iniciado por Francisco Luís Gomes, autor de la primera novela indoportuguesa.  Ambos autores estaban mucho más en deuda con la cultura portuguesa que con la cultura india, como sucedía con cualquier goanés que hubiera recibido una educación íntegra en un ambiente cristiano y europeo, a despecho  del hecho de que estaban "bajo el influjo de una ruptura", en palabras de Eufemiano de Jesus Miranda, lo cual describe bastante bien la condición del escritor indoportugués.  [4]  Naturalmente que esa ruptura queda explicada por la relación delicada que estos goaneses tenían con el mundo indostano ancestral.

No fue hace mucho cuando la muerte sorprendió a tres escritores de cuentos, aparentemente los últimos autores goaneses que escribían en portugués y que residían en Goa, pero todavía sobreviven autores tales como Agostinho Fernandes, que vive en Portugal, y Vimala Devi (un historiador de la literatura indoportuguesa pero también, y principalmente, poeta y escritor de cuentos), que ha vivido en Barcelona durante muchos años y continúa publicando libros, que no escriben de temas goaneses o indios.  Fue una sorpresa en el 2.008 la presentación de una novela autobiográfica de un autor de un estudio bastante bien conocido sobre las confraternidades religiosas en Goa.  [5]

Deberemos comenzar por el comienzo.  La literatura indoportuguesa nació en los conventos católicos de Goa.  Desde el siglo XV hasta el siglo XVIII se restringió a los textos de género religioso y pedagógico, o intentaban aproximaciones a los problemas relacionados con las castas que persistían en el ámbito católico luego de la conversión de sectores numerosos de la población indostana (con diferencias importantes en relación con el sistema original, fuera en términos de su estructura o de sus implicaciones sociales), pero esta literatura tuvo que esperar hasta el siglo XIX para ver aparecer sus primeras obras imaginativas como resultado de la introducción del romanticismo y el liberalismo en Goa a través de la imprenta local, que inició su desarrollo en 1.821.

 

 

Se atribuye a Francisco Luís Gomes (1829-1869) la primera novela escrita en Goa.  Fue también una de las primeras novelas aparecidas en la India cuando se la publicó en 1.866.  [6]  Esta obra, titulada Los brajmines [7], testimonia el hecho de que los escritores goaneses (en portugués) se negaran a adaptar los géneros literarios europeos a las modalidades literarias indias tradicionales o a los temas sensibles del lugar.  [Se acostumbra decir "bracmán", "brahmán" o "brahmín" pero en los últimos dos casos se trata de una imitación tosca de la transcripción al inglés, idioma en el que se dice Brahman o  Brahmin y se pronuncia la letra hache como la jota castellana suave, y la letra ce en el primer caso es un mero capricho anónimo.]  Esto era aquello de lo que más se ocupaban los que escribían en un idioma vernáculo o en inglés en otros lugares de la India en la época de la "aclimatación" del género europeo de la novela en esa región de Asia, impulsados por el Renacimiento Bengalí (Bengala era gobernada por los ingleses).

 

 

Sea como fuere,  Francisco Luís Gomes, un gran amante de las culturas parlamentaria y francesa durante el movimiento "regenerador" en Portugal del siglo XIX  (liberal y progresista), escribió uno de los textos más originales de esa época.  Podría considerarse su novela (teórica y exótica al mismo tiempo) no solamente como la primera obra de narrativa ficticia de la literatura moderna que denunció los abusos del colonialismo y "sugirió" el retiro de una potencia extranjera de la tierra usurpada, sino también como la primera que criticó explícitamente el sistema indostánico de las castas.  Además el escritor tuvo la audacia de promover en su libro un matrimonio interétnico justamente en el mismo momento en que comenzaban a aparecer las teorías raciales en Occidente, o más concretamente, poco después de que el Conde de Gobineau presentara su teoría fundamentada en una supuesta degeneración que resultaba de una mezcla de las razas.  [7]

 

 

No obstante, los razonamientos de Gomes presentan ciertos problemas (importantes): mientras se rebela contra la supuesta superioridad de los europeos (o simplemente la del individuo caucásico) con respecto a otras poblaciones en todo el mundo que engendró el colonialismo, también resulta legitimando el proceso colonizador.  Si, con fundamento en la actitud adoptada por el escritor al presentar un hecho colonial, podemos interpretar Los brajmines como una novela "anticolonialista", también deberemos reconocer que exalta el modelo colonialista portugués, en el que el dominio británico en el norte de la India representa el elemento maléfico (la trama se desarrolla en el reino musulmán de Oudj, en lo que ahora es el estado de Utar Pradech). 

 

 

El tema mismo del racismo colonial presenta un problema en la novela.  El europeo es incapaz de entender que el tono oscuro de la piel no despoja a quien lo tiene de su condición humana, pero los grandes valores morales que son considerados como siendo exclusivos del ser humano caucásico son exhibidos en la novela como atributos inherentes a un personaje femenino europeo en un contraste con la descripción que se hace de los personajes indios.  Francisco Luís Gomes, a pesar de su lugar de nacimiento, también nos da una imagen occidental muy común de la India [con eso insinúa que nació en Goa, algo que no ha señalado explícitamente] que se tenía en la época, además de que colabora con esa actitud occidental  en la labor de "dominar, reestructurar y ejercer autoridad sobre el Oriente", como sugiere Edward W. Said (Orientalism, 1.978).  [9]

Treinta años después la novela Jacobo y Dulce fue publicada por Gip, un seudónimo de Francisco João da Costa (1.864-1.901), obra que también se caracteriza por su originalidad, pero por razones distintas.  El hecho de situar los acontecimientos en Goa ya la hace meritoria.  Jacobo y Dulce es una novela imperfecta (pero una crónica costumbrista entretenida) que ofrece "una crítica goanesa de la dependencia cultural" [10] satirizando a la clase media de los goaneses católicos y portugueses, cuya actitud ante Europa era bastante servil.  Gip incluso había asistido a la escuela.  Su tendencia naturalista (y polémica) probablemente inspiró a José da Silva Coelho (1.889-1.944), un admirable autor de cuentos cuyos escritos aparecían periódicamente en los diarios locales.  Con respecto a Jacobo y Dulce, otro rasgo meritorio es el hecho de que el autor usa expresiones y redacción propias de un dialecto portugués, ejemplo que pudieron haber seguido otros escritores con el propósito de construir una literatura que fuera intrínsecamente goanesa desde el punto de vista de la hibridación cultural.

Ananta Rau Sardessai (1910-?) pareció seguir la misma orientación de Gip con sus cuentos, y especialmente con sus obras de teatro radiofónicas.  [11]  En la era postcolonial eso no cambió realmente.  Era peferible dejar de lado el multilingüismo indio y las tradiciones orales populares goanesas que hubieran podido estar fundamentadas en fuentes literarias notables, además de una emancipación con respecto a la literatura portuguesa.  Los rasgos vernáculos aparecen principalmente en los diálogos de los personajes  (que establecen una jerarquía lingüística en el núcleo de la diégesis) o se ven afectados por comentarios intercalados o por la traducción.  [12]

["Diégesis" y "mimesis" son conceptos contrapuestos relacionados con el estilo narrativo y pertenecen al campo de la retórica.  En el próximo párrafo no parece que se alude al segundo al hablar de "escritos miméticos", y en ese caso sería mejor traducir eso como "escritos imitativos" o "escritos mímicos".]

 

 

Los poetas a su turno son un caso aparte.  La muy idealizada India "tradicional" o indostánica era su asunto principal.  Los primeros poetas indoportugueses estaban atrapados inicialmente en la trampa de los escritos miméticos que alejaban de lo propio, de manera muy parecida a lo que sucedía con todas las literaturas de las sociedades colonizadas.  Estaban muy ligados a los temas del lirismo portugués, y en las revistas y los diarios locales representaban una poesía que lo que hacía ante todo era panegirizar el ultrarromanticismo portugués.  Fue con poetas tales como Floriano Barreto (1.877-1.905), a fines del siglo XIX, como los elementos de los temas locales comenzaron a aparecer con más frecuencia, con lo que se anunciaba el estilo indigenista.

 

 

Tres factores contribuyeron a esa tendencia: la aparición de ciertas obras sobre el indoísmo en Goa en el decenio de los años 40 del siglo XIX, la disolución del ejército local en 1.871 (un fortín lusodescendiente que se vio debilitado por los grupos privilegiados indígenas) y la oportunidad ofrecida a los indostanos de tener acceso a cargos civiles oficiales luego de la proclamación de la República de Portugal en 1.910.  Los padres de familia católicos comenzaron a dar a su prole nombres indostánicos, ciertas familias comenzaron a exhibir sus antepasados indostanos y las literaturas indias, que no eran muy bien conocidas en los medios cristianos, fueron divulgadas ampliamente en las revistas fundadas con ese propósito.

Fue así como los mitos, las leyendas y las costumbres del mundo indostánico  irrumpieron en la literatura indoportuguesa.  Los dos poetas más representativos entre los que intentaron indigenizar la literatura local del idioma portugués fueron Paulino Dias (1.874-1.919) y Nascimento Mendonça (1.884-1.927). El segundo escribió el siguiente poema, "Coro de balarinas" .  [No apliqué ninguna de las normas de la métrica al traducirlo porque eso solamente un poeta puede hacerlo: meramente traduje tal como si fuera prosa.]

Durga [13], la Serena,

Diosa de la Muerte,

Con tus ojos de hiena

Y tu talante agraciado.

Durga, la Serena,

¡Dominante, Dominante!

Nos trae la Muerte

Y es la madre del Amor.

 

No viene sola

Durga, la Serena,

Severa y perniciosa,

Como la hiena,

No viene sola,

¡Dominante, Dominante!

Durga, la Serena,

Nos trae el amor.

 

De tus dagas,

Gotea la sangre,

Llueve sobre los corales

En el prado que muere.

Llueve sobre los corales,

Durga, la Serena,

¡Dominante, Dominante!

Al prado que muere

Lo veo floreciendo.

 

…y el polvo, ahora,

Miren, ha cambiado,

Jardín del alba

Todo humedecido.

… y el polvo, ahora,

Se ha convertido en prado y flor

Miren, ha cambiado,

Por la mano del Amor.  [14]

 

 

…pero si en el nivel temático el indigenismo goanés aproxima sus preocupaciones a las de otros indigenismos que aparecieron por el impulso del romanticismo, su advenimiento no vino acompañado por un proyecto deliberado de diferenciación con respecto a la metrópoli.  "La búsqueda de una originalidad temática no fue más allá de los límites de lo exótico" [15], y aunque los escritores "rechazaron los modelos europeos propuestos por Portugal", no aceptaron íntegramente "los rasgos culturales de la tradición india".

    

 …pero hay un cambio perceptible con el poeta Adeodato Barreto (1.905-1.937), que representa la evolución de la poesía indoportuguesa a pesar del hecho de que es autor de apenas una serie de poemas de calidad regular.  Barreto fue el primer goanés que usó verso libre y además es en su obra donde encontramos, como señala el romántico Orlando da Costa, el embrión de una cierta "goanidad" que "recuperó las raíces del pensamiento indostánico".  [17]  Poemas tales como "Apoteosis", "Sivayi" y "Redención", de El Libro de la Vida -- Himnos Indios [18] (publicado póstumamente en 1.940), desarrollan explícitamente el tema de la autonomía de la india, pero tanto su estructura como la interconexión de los temas sugieren la presencia del concepto del "eterno retorno", que está incorporado a la mitología india desde el "Atarvaveda", uno de los cuatro textos sagrados de donde surgió el indoísmo.  [19]

 

 

Además el poeta establece un diálogo interesante con la tradición poética india misma, ya que 13 de los 33 poemas del Libro de la Vida son adaptaciones libres de textos de Sarvayna, Pugliere Soma, Bjima-Cjavi y Tagore [Premio Nobel de Literatura] o fueron extraídos del "Cavariyamarga" y el "Panchatantra".  Como ejemplo está "Una casta", donde da versiones propias de versos en metro tripadi del poeta canarés Sarvayna (siglo XVII):

 

Cuando el sol entra en la morada oscura

y besa a su paso el paria miserable,

¿se hace, por ventura, menos pura su luz?

 

¡O!  No hables de una casta "vulgar",

o "baja" o "alta" o "plebeya" o "noble":

Encumbrado en el mundo es solamente aquel que Dios ampara

con su gracia.

¡Grande es apenas aquel que es un hijo de Dios!

 

Cuando la Desgracia

golpea la puerta de "nobles" y "plebeyos",

todos tragamos el vaso

de Amargura;

Cuando la Fortuna

alegre y agradablemente nos saluda,

no distingue pobres de ricos;

 

Cuando en la hoguera ígnea mortuoria

el fuego nos consume,

¡el corazón del paria no arde más! 

La misma fuente sacia nuestra sed,

las mismas planicies fertilizan el pan

que mata nuestra hambre:

 

Díganme entonces,

aquellos de ustedes que en el varnasrama [20] creen,

si Dios nos engendró como iguales,

¿cómo puede haber todavía castas en nombre Suyo?  [21]

 

 

El postcolonialismo  nos tenía reservadas dos sorpresas agradables: Judit Beatriz de Souza (?) y Vimala Devi (1.936), que asimilaron perfectamente las tendencias modernistas de la literatura europea y cuyo nivel de calidad estética excedía notoriamente el de cualquier otro poeta goanés en idioma portugués.  La primera es autora de Destino (1.955) y Gesto interrumpido (1.962).  [22]  La segunda, además de haber sido coautora de La literatura indoportuguesa [23], junto con su esposo (por haber sido publicada esta obra  en 1.971 no está actualizada, pero sigue siendo el libro de referencia primordial que nos familiariza con la literatura indoportuguesa en su conjunto), ha traducido a autores portugueses e ingleses al catalán y ha publicado Suria (1.971), Hologramas (1.969) y Telepoemas (1.970) en portugués.  Esta poetisa, habiendo pasado por Lisboa, Río, París y Londres, ha estado viviendo en Barcelona durante más de 40 años y ha publicado varias colecciones de poemas en catalán desde los años 90.  Suria (nombre del dios solar védico) es el único libro de poesía que se ocupa de la India.  Combina el problema de la identidad durante la era postcolonial y los intentos de hablar en nombre de las comunidades "subalternas" [24] de Goa, como en el poema "Chamdrîm":

 

¡Ven, hechicero Chamdrim [25], con tu luz característica,

Transforma las casas de churtas [26] en casas de plata,

Y deja que los farases [27] vayan a las colinas

Para buscar el bambú con el que tejen su supervivencia!

 

El Mandovi y el Suari [28], ristras de lágrimas saladas,

Dan refugio a los dioses morenos y humildes,

Que en las noches oscuras regresan tristes

Con medusas en sus redes y botes ribereños vacíos.

 

¡Ven, Chamdrim, rey del firmamento nocturno,

Perla, con tu magia pinta,

Los torsos desnudos de los curumbinos [29] quemados por el sol,

Velas que se derriten en el mediodía perenne!

 

Ven y rasga el misterio de las aldeas moribundas

Donde las serpientes venenosas muerden la noche.

¡La muerte espía a los campesinos que regresan de las planicies,

Bañados en sudor telúrico, con ojos en sus pies!

 

Ven, Chamdrim, ilumina pozos y arroyuelos,

Donde los mainatos [30], encorvados, luchan contra la mugre.

¡Sin ti el sol ecuatorial chamuscaría cráneos…

Por esa razón, Chamdrim, tú eres el dios de los pobres!  [31]

 

 

Vimala Devi también escribe cuentos.  Monsón (1.963) y Los jabalíes de Codval [32] (1.973), de Epitácio Pais (1.928-2.010), son dos obras que simbolizan la madurez del cuento en Goa.  La primera es una descripción tanto del mundo católico como del mundo indostánico en la India portuguesa, y además, de la diáspora goanesa en todo el mundo.  La segunda, según el proemio del libro, escrito por Manuel de Seabra, revela a un autor "muy preocupado por la vida a su alrededor, y por el afán de extraer minerales que tomó por asalto a Goa (…) con el deterioro del género tradicional de relaciones humanas resultante".  [33]  Epitácio Pais también tiene varios cuentos sin publicar reunidos en libros y Vimala Devi publicó La ciudad y los días [34] en el 2.008 (pero ninguno de los cuentos de esta serie tiene trama que se desarrolle en Goa).  

En cuanto a la novela (el género minoritario),  "la primera novela adulta" [35] de la literatura indoportuguesa es El signo de la ira [36] (1.961), de Orlando da Costa (1.929-2.006).  Como en Jacobo y Dulce de Gip, y en contraste con Los Brajmines, de Francisco Luís Gomes, El signo de la ira trata de la realidad de Goa, pero se diferencia de Gip en que Costa prefiere hablar de las clases sociales bajas de la población goanesa, lo cual hace en tono dramático y poético, mientras que en la primera predominan la paradoja y el sarcasmo.  Habiéndose trasladado a Lisboa a la edad de 18 años (el novelista nació en Mozambique y pasó su infancia y su adolescencia en Goa), Costa se hizo activista de izquierda que  protestaba en el Estado Novo (1.933-1.975), el régimen dictatorial de Antonio de Oliveira Salazar.

 

 

El signo de la ira, que fue una novela galardonada publicada por la Academia de Ciencias de Lisboa, se vendió bien en Portugal.  Fue publicada nuevamente un año después pero retirada rápidamente de las librerías por la censura de Salazar.  El signo de la ira, de tradición neorrealista, se aproxima a la vida de los curumbinos (casta cristiana de trabajadores rurales) y de los militares de Goa.  Costa publicó un total de nueve títulos (incluyendo poesía, novela y teatro) pero únicamente El signo de la ira y otras dos obras tienen a Goa como substrato de la trama: Sin flores ni guirnaldas [37] (1.971) es una obra de teatro que se ocupa de la pérdida de las colonias portuguesas en la India y La última mirada de Manú Miranda [38] (2.000) es una novela que atestigua los últimos decenios del período colonial portugués.

Un año después de El signo de la ira Agostinho Fernandes, autor que también se estableció en Portugal, publicó Bodqui.  Esta novela narra las experiencias de un médico joven (el mismo Fernandes)  que va a ejercer a una aldea y debe enfrentar las supersticiones de los lugareños ahí.  Estas incluyen, en particular, las que llevan al aislamiento de la bodqui ("mujer con cabeza rapada" en concaní, en otras palabras, la viuda indostánica) que la gente rehuye por ser personas acusadas de ser responsables de todos los eventos trágicos que suceden en la comunidad.  Agostinho Fernandes continúa publicando novelas (la tercera será publicada pronto) pero ha dejado de lado completamente el mundo goanés.

[La costumbre de los matrimonios arreglados de menores de edad se combina con el aislamiento al que se somete a las viudas, como si fueran apestadas, para crear situaciones horrorosas.  Hay viudas de 8 o 9 años de edad que nunca consumaron el matrimonio y que son condenadas a vivir encerradas en conventos por el resto de sus vidas, y algunas viudas se ven obligadas a prostituirse para poder cubrir los gastos de mantenimiento de ellas mismas y de sus compañeras de encierro.  Todo esto son infamias inconfesables.  La culpa la tiene la casta sacerdotal.  El Reformador del siglo V a.C. denunció sus maldades y las perversiones del indoísmo, razón por la cual se las arreglaron los "brajmines" para erradicar el budismo casi íntegramente en su propia tierra, mientras que ese indoísmo reformado sí pudo echar raíces en el exterior, y en sitios tan lejanos como el Japón.  En éste caso también se cumplieron las palabras atribuidas a Jesús: que nadie es profeta en su tierra.]

 

 

Como ya se señaló, los escritores goaneses que se expresan en portugués siempre han tenido dificultades en la construcción de un campo literario propio, independientemente del hecho de que muchas publicaciones circulaban únicamente en Goa (todavía no se ha evaluado íntegramente su alcance y su impacto [39]).  Desde el punto de vista estético no hay un proyecto deliberado de "descolonización literaria".  La autenticidad de dicha literatura se restringe a las condiciones de su aparición y al talento individual de un número reducido de autores dedicados a representar el mundo de Goa y de la India.  En general, no obstante la "estética de la resistencia" [40] que comenzó a adquirir cuerpo con Jacobo y Dulce, esta literatura fue bastante tímida ante la transgresión de las normas generales de la literatura occidental (algo que pudo haberse hecho con fundamento en las literaturas indias clásica y moderna) y no dio la debida importancia al dialecto portugués de Goa.

La contribución y la originalidad de escritores contemporáneos tales como Orlando da Costa, Epitácio Pais y Vimala Devi están en haber recurrido a nuevos temas y problemas en la "exotización" de las narraciones de la tradición occidental y en el punto de vista adoptado desde su condición de autores periféricos.  A esto se agregan una reflexión dinámica acerca de la identidad y la división social entre indostánicos y católicos, así como también una observación cuidadosa de los "subalternos" del lugar, pero en cambio no se ve en sus obras --se justifica señalar esto nuevamente--, la "combinación armoniosa de tema y forma de expresión"  [esto parece ser la dicotomía tan mentada de "fondo y forma"] a la que se refiere Celso Cunha con respecto a la literatura brasileña [41], una afirmación que también es aplicable tanto a la literatura africana lusófona como a la literatura india en inglés más representativa.

 

 

Por otra parte todavía debe investigarse ciertos indicios relacionados con la estética de estos autores.  El caso de Orlando da Costa es particularmente interesante porque en su última novela, La última mirada de Manú Miranda, se aleja de las presuposiciones estéticas e ideológicas de la segunda etapa del neorrealismo portugués que están presentes en su primera novela, El signo de la ira.  Al hacerlo se aproxima, como dice Fortuna do Vale [42] , al "realismo maravilloso" de Latinoamérica: el uso del mito y la fábula le han permitido un desarrollo estético capaz de manejar simultáneamente la identidad social goanesa y una identidad literaria menos dependiente de Europa.  Debe uno también buscar la fuente de ese proyecto en la literatura india moderna porque el asunto de lo "maravilloso" en la construcción de una novela auténticamente local ya había sido discutido en el siglo XIX.  [43]

[Creo haber visto también la expresión "lo real maravilloso".  Fue Arturo Uslar Pietri, el escritor venezolano de Las lanzas coloradas, ya fallecido, quien primero describió el estilo de los escritos de algunos autores del auge latinoamericano (el tal boom) con la frase "realismo mágico", que creyó haber inventado él mismo, hasta que se percató de que hacía muchos años había topado con ella y había quedado relegada a su subconsciente, y que la había usado un alemán para referirse al expresionismo en el ámbito de la pintura.]  

 

 

Otro caso, el de la escritora de cuentos Vimala Devi, no es menos interesante, por cuentos tales como "Natac" y "Tyatr" (en Monsón), títulos tomados de dos teatros locales, que parecen dialogar con ciertos rasgos de esas tradiciones, además de que algunas de las heroínas de ese libro de cuentos evocan a una cierto personaje femenino llamado la "nayica", la heroína de la poesía amorosa y la dramaturgia indias antiguas por el cual era necesario respetar algunas normas del estilo.

Desafortunadamente (pero es más un reto para los investigadores), en el mismo momento en que esa literatura comienza a atraer la atención de quienes se dedican a los estudios comparados, lusitanos e indios en Portugal, India, Francia, Brasil y el Reino Unido comienza a desaparecer debido principalmente a la situación bastante precaria del idioma portugués en Goa actualmente.  Los escritores de cuentos Maria Elsa da Rocha (Experiencias compartidas, 2.005), Carmo de Noronha (Nadando contra la marea, 1.991, Excavando en Belga, 1.993 y Cuentos y relatos, 1.997) [44] y el ya mencionado Epitácio Pais, todos los cuales fallecieron recientemente, parecían ser los últimos sobrevivientes de la literatura indoportuguesa que realmente residían en Goa.

 

*Traducido del portugués [al inglés, claro, y no parece que hubiera sido traducido al castellano sino hasta que se me ocurrió hacerlo para convertirlo en el primer tema de mi nuevo blogo] por Rui Vitorino Azevedo.  Una versión anterior de éste informe fue publicada en portugués: Vida, paixão e morte da literatura indo-portuguesa, "Encontros lusófonos", No. 12, 2010, Iberoamerican Institute of Sophia University, Tokyo.

 

 

Notas a pie de página:

1.  Según un censo hecho en 1.960, apenas 3,5 % de la población  goanesa hablaba portugués (esto incluía a los portugueses que residían en la colonia).

2.  Cfr. Albert Memmi, Portrait du colonisé (précédé de) Portrait du colonisateur, Gallimard, Paris, ‘Folio actuel’, 2006, p. 128.  La versión original es de 1.957 (Corea).

3.  Excepto Jacob e Dulce (Jacobo y Dulce), de Gip, obra a la que me referiré más adelante en éste informe.  Tuvo un éxito notable en Goa e incluso fue traducida eventualmente al concaní y al inglés.

4.  Eufemiano Miranda, "Literatura indo-portuguesa dos séculos XIX e XX: um estudo de temas principais no contexto sócio-histórico", tesis doctoral en Letters (portugués), Universidade de Goa, Panjim, 1995, p. 247.  Nota del traductor: todas las traducciones al inglés son mías a menos que se señale lo contrario.

5.  La novela es Casa grande e outras recordações de um velho goês (2.008), y su autor, Leopoldo da Rocha (1.932), había publicado As confrarias de Goa: conspecto histórico-jurídico en 1.973 (Instituto de Lisboa Para Estudios Históricos).

6.  Alaler Gharer Dulal (Hijo consentido de una familia próspera), publicada en forma de libro en 1.858 por la Bengali Pyari Chand Mitra, es considered comúnmente como la primera novela india.

7.  El título original es Os Brahmanes.

8.  Joseph-Arthur de Gobineau, "Essai sur l’inégalité des races humaines" (1.853-1.855)

9.  Para un acercamiento más detallado a la novela Os Brahmanes (Los brajmines), cfr. mi tesis doctoral: http://www.theses.paris4. sorbonne.fr/These-EVM.pdf

10.  Rui Simões, "A literatura luso-indiana", en Rosa Maria Perez, Susana Sardo, Joaquim Pais de Brito (eds.), Histórias de Goa, Museu Nacional de Etnologia, Lisboa, 1.997, p. 163

11.  Sardessai, junto con R.V. Pandit (1.917-1.990) y Laxmanrao Sardessai (1.904-1.986), fueron los únicos  autores indostánicos que escribieron en Portugués.

12.  Discuto ese asunto más detalladamente en mi conferencia titulada "Autopsie d’une littérature: le portugais des écrivains goannais", presentada en el  XIII Seminario Internacional Sobre la Historia Indoportuguesa, Universidad de Provence, marzo del 2.010.

13.  Una deidad del panteón indostánico

14.  Aparece en Vimala Devi y Manuel de Seabra, "A Literatura Indo-Portuguesa", Junta de Investigações do Ultramar, Lisboa, 1.971, t. 2, pp. 197-198.

15.  Orlando da Costa, "A literatura indo-portuguesa contemporânea: antecedentes e percurso", conferencia presentada durante el Coloquio Internacional sobre Vasco da Gama y la India, Paris, mayo de 1.998, de la Calouste Gulbenkian Foundation.  Texto policopiado suministrado por el  autor

16.  Rui Simões, "A literatura luso-indiana", informe citado, p. 81.

17.  Orlando da Costa, "A literatura indo-portuguesa contemporânea: antecedentes e percurso", policopia del  texto citado

18.  El título original es O Livro da vida – Cânticos indianos.

19.  Analizoestos poemas en "Un exercice de mythocritique à partir d’un poète indo-portugais du XXe siècle", en Danielle Buschinger (ed.), Mythes et Mythologies, Presses du Centre d’Etudes Médiévales de l’Université de Picardie-Jules Verne, 2.009, pp. 154-158.

20.  El sistema de castas indostánico

21.  Adeodato Barreto, Civilização hindu seguido de O Livro da vida (Cânticos Indianos), Hugin, Lisboa, 2.000, pp. 336-337

22.  Los títulos originales son Destino (1.955) y Gesto Supenso (1.962).

23.  El título original es A Literatura Indo-portuguesa.

24.  En el sentido gramsciano de Subaltern Studies

25.  La luna (en concaní)

26.  Hojas de palma

27.  Sirvientes de casta baja

28.  Ríos en Goa

29.  Campesinos (casta baja)

30.  Djobis o lavanderos (casta baja)

31.  Vimala Devi, "Súria", Agência-geral do Ultramar, Lisboa, 1.962, pp. 11-12

32.  Los títulos originales son Monção (1.963) y Os javalis de Codval.

33.  Cfr. Epitácio Pais, Os Javalis de Codval, Lisboa, Futura, 1.973, p. 9

34.  El título original es A Cidade e os Dias.

35.  João Gaspar Simões, citado por Vimala Devi y Manuel de Seabra, A Literatura Indo-portuguesa, op. cit., t. 1, p. 208.

36.  El título original es O Signo da Ira.

37.  El título original es Sem flores nem coroas.

38.  El título original es O último olhar de Manú Miranda.

39.  Debemos tener presente el  número reducido de quienes hablan portugués en Goa: de 3,5%, aun refiriéndose la cifra a un período tardío en la historia goanesa (una proporción notoria de quienes lo hablaban había emigrado hacía ya mucho tiempo), ¿cuántas personas que supieran leer y escribir constituían un "auténtico" público lector?

40.  Para ver más sobre éste asunto, cfr. Jean-Marc Moura, Littératures francophones et théorie postcoloniale, PUF, Paris, "Quadrige", 2.007, pp. 68-82.

41.  Celso Cunha, Língua portuguesa e realidade brasileira, Sá da Costa, Lisboa, ‘Livros Plural’, 1.999, p. 15

42.  Regina Célia Fortuna do Vale, "Poder colonial e literatura: as veredas da colonização portuguesa na ficção de Castro Soromenho e Orlando da Costa", tesis doctoral, FFLCH/USP, São Paulo, 2.005

43.  Para leer más sobre éste asunto, cfr. Claudine Le Blanc, Histoire de la littérature de l’Inde moderne, Ellipses, Paris, 2006, pp. 16-20

44.  Los títulos originales son "Vivências Partilhadas", "Contracorrente", "Escavando na Belga" y "Contos e Narrativas", respectivamente.

 

 


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